Madeleine: Why did you run?
Scottie: Well, I’m responsible for you now. You know, the Chinese say that once you’ve saved a person’s life, you’re responsible for it forever. So, I’m committed. I have to know.
Madeleine: There’s so little that I know.de la película Vértigo, 1958
-“India, te busco a las 9 sharp por tu departamento”, avisó al celular de mi amiga Duilio G – el nuevo tipo rondando la vida de India.
A ella se le ilumina la cara y sonrie. Pispea el reloj y eran 8 y 15. ¿A las nueve, lista? No chance.
Duilio sigue diciendo – “ Pero necesito, please, que estés atenta a tu reloj y, en el horario convenido, parada frente a tu caso de la mano que viene el tránsito, porque no quiero tener que estacionar”
India no entiende para qué tan temprano. La función off circuit de teatro que van a ver a Palermo no empieza sino a las 11.
-“Du, ¿puede ser a mejor 9 y media? Llegamos igual y necesito una ducha para sacarme el día de encima. Además, tenemos tiempo has las once, ¿cierto?”
-“Lamentablemente, India, no podemos modificar planes que ya están formulados”. – Sentencia Duilio. –“Pero no hay inconveniente. Dejamos la salida para otro momento. Lo siento, pero en cualquier otro horario que las 9 no es apropiado para mi.” – el tono de Duilio no se modifica, casi.
Lo suficientemente polite, pero implacable… Ya no hay forma de que cambie de opinión pero no se le nota. Solo quién lo conoce muy profundamente hubiese percibido una pequeña alteración en la forma de acentuar las sentencias.
India se pone nerviosa: -“Ok, Amor, y si voy directamente yo para allá y nos encontramos en la puerta?” – arriesga, sufriendo porque ya adivinaba la respuesta.
-“Prefiero que no” – sentencia él – “Te llamo en unos días, organizamos otra cosa” –
¿Posesivo?. Si.
¿Estructurado?. Más.
¿Egoísta? Por supuesto.
E igualmente India estaba perdida por este tipo que iba, de un extremo a otro tratándola bien primero, luego mal, después muy bien, ahora catastróficamente mal de nuevo.
¿Por qué seguía enamorada?
Hacía dos años que estaban juntos y nunca había podido decir: – “Te presento a mi novio” – porque eso era un no- noviazo. Una no-relación que la tenía cautiva.
En realidad, él no le daba el lugar de novia, ni cerca estaba de hacerlo. Si es verdad que sus mejores amigos - incluso Damián, su hermano - la trataban como tal. Si es verdad que había conocido a su madre, Mendocina. Si es cierto que había sido ella quien había acompañado noche tras noche el pico de stress laboral que le garantizó – finalmente – la tranquilidad económica. Además, podemos verificar – para quien todavía crea que era la frondosa imaginación de India que le jugaba trucos sucios, que ella quien figuraba como la única mujer en la dedicatoria de su primera novela. ( ¿Ya les conté?: Duilio también es escritor.)
Porque muchos días eran difíciles con Duilio pero un día cada mes él la homenajeaba con el mejor vino de su bodega, le conversaba sobre filosofía y literatura, pasaba horas y horas revolviéndole el pelo o acariciándole los pies, la llevaba a ver a Sabina o a García, le escribía y dedicaba un cuento de su autoría, la elogiaba en público frente a sus importantísimos amigos.
Un día al mes el la hacía sentir la mujer más bella, la más inteligente, la más especial, la mejor.
No le hacían bien los sube-y-bajas emocionales a India. Pero no podía bajarse. Estaba arriba y ahora abajo, ya ahora arriba y ahora abajo. No podía zafar de su destino cíclico en donde el hombre a quien amaba no le daba seguridad, ni refugio, ni tranquilidad.
Porque con cada una de esas noches legendarias, el mago hacía desaparecer todos los males de India, incluso aquellos que él mismo había generado.

Increible, muero por saber quien es Duilio!!! es escritor??? jaaaaa. TE AMO.
Pingback: Tweets that mention vértigo « Le pasó a una amiga -- Topsy.com
quiero mas de esta historia… empiezo a estar muuuy enganchada!!
hay mucho para contar, pero no se si debo ;)
India ya con esto quedó muy expuesta !
ok, me convencieron.
El problema es que si solo cuento de India por un tiempo al menos el blog será Le Pasó a India, je. Eso no es problema?
me junto con ella esta semana, recaudo material y sigo
qué tipo enferrrrrmo
me calenté
seguí contando please
beso!
Posesivo, estructurado y egoísta. Una joyita. Y sin embargo, cuando una esta metida es tan difícil salir. ¿Será que cuando pispea para afuera el panorama se ve gris tirando a negro? Me sumo: ¡también quiero saber más! Besos.
Magui y La, las adoro ;) gracias por estar ahí leyendo. no. Leyendo no, demandando más !!
no nos importa que el blog sea por unos días “le pasó a india”!!!! besoteeee
ok, estamos TODOS de acuerdo!
Necesito saber más de India y Duilio, por favor hagan esa reunión urgente!
y una que piensa que las chismosas somos solo las minas… Eric, me junto con India el jueves y sigo. Hasta ese día hoy sale post con otra historia jugosísima
Hola Vera:
Hace poco conocí tu mail y la verdad es que me enganché enseguida…
¡Gracias a eso estoy empezando con el mio!
Te dejo el mío por si querés visitarlo:
http://ladyquaker.blogspot.com
Saluditos!
Que genial, Lady Quaker! excelente nombre, incluso. Avisame cuando postees seguido y lo ponemos en el blogroll
Huy me pasó ! Qué difícil que es estar en esa situación, es como estar en un tren que se mueve demasiado rápido y llega a cada estación con una velocidad increíble, que ni siquiera te da tiempo a bajarte. Hay dos caminos, resignarte y ver cual es la última parada- puede que nunca llegue- o te tirarte como podes por la ventana.
bien por la metáfora del tren!!! yo soy de las que se tiran por la ventana
Son de esas historias que no querés que te pasen a vos. Pero en algún momento suceden y luego queda aprender de eso
si, aprender es nuestra única esperanza ;)
Pingback: India, disclaimer corto « Le pasó a una amiga