“Ya lo sabemos, todos tenemos un poco de miedo
Ya lo sabemos, todos tenemos un poco de miedo
Cuesta levantarse, a veces ” - Arbol
Abro los ojos y lo veo mirándome extrañado, tendido al lado mío. Su expresión me hizo asumir que estaba desvelado desde hacía horas.
Le sostuve la mirada, dejando entrar la realidad consciente a mi mañana de jueves mientras que intrigada le pregunté lo obvio, solo para dar inicio a la conversación:
- “Mi Amor, ¿Qué te está preocupando?”
Me confesó la causa de su angustia atragantándose con las palabras:
- “Decime… ¿qué tenemos en común?. ¿Qué es lo que nos mantiene unidos? – las palabras surgieron en el medio del silencio como un grito…
Tragué saliva con fuerza mientras que en mi cabeza se iban desordenando las estructuras. La pregunta irrumpía inesperadamente y amenazaba el status quo que para mi era tan valioso. La piel se me erizó: ¿Qué clase de pregunta era esta?
Le dije, tomando aire y gesticulando con las manos, haciendo ademanes exagerados para minimizar la exteriorización de mis miedos:
-“¡Muchas cosas! ¡Tantas cosas! ¡Todo! “–
Me incorporé en la cama y seguí:
- “Nos gustan las mismas cosas, adoramos idéntica música,……,la pasamos bien juntos, ¿no?” – afirmaba y preguntaba como una demente, subiendo linealmente el tono de voz….
-“Ambos preferimos leer antes que casi cualquier cosa, ambos amamos descubrir nuevos rincones en el barrio, los dos somos web adictos, nos encanta el tetris….”
“¿Y que me decís del amor? ¡Nos amamos!!!” - Ahora yo forzaba la risa, como si la pregunta fuera ridícula.., como descartando cualquier posibilidad de duda al respecto del asunto que él planteaba.
Mientras tanto, mi cabeza seguía esgrimiendo, vomitando, las razones por las cuales éramos prácticamente indisolubles el uno del otro, inseparables…
Continué un buen rato y terminé suplicando:
-“Además, yo no podría vivir sin vos, no se te ocurra dejarme, Juan”
-“No se me ocurre, Mami, no se me ocurre para nada” – me dijo mi hijo y me abrazó sonriendo, mientras pasaba sus dedos por mi pelo enredado.

31 comentarios
16 Octubre 2009 en 0:53
Si un hijo te hace esos planteos, que te espera de un hombre… Me gustó mucho..
16 Octubre 2009 en 2:02
que bueno! Despues de hacerte esperar tanto, valió la pena… estoy feliz de haber vuelto
16 Octubre 2009 en 2:08
[...] VeritaSerum in the morning « Le pasó a una amiga lepasoaunaamiga.com/2009/10/16/veritaserum-in-the-morning – view page – cached Abro los ojos y lo veo mirándome extrañado, tendido al lado mío. Su expresión me hizo asumir que estaba desvelado desde hacía horas. — From the page [...]
16 Octubre 2009 en 2:20
me encantó nena.
16 Octubre 2009 en 8:34
que bueno ! ;)
16 Octubre 2009 en 5:15
amorrrrrrrrrr
16 Octubre 2009 en 5:27
Juan Juan … ya vas practicando eh…
16 Octubre 2009 en 6:36
ajajjajaaaaaa
16 Octubre 2009 en 6:52
Hermoso ese nene!!!!!
Cada vez me confío más en que el único amor de la vida de cualquier persona es un hijo… nadie más!
Besos
16 Octubre 2009 en 18:44
muy probable… ;)
16 Octubre 2009 en 8:02
Juan es la dulzura total, doy fe. Me mató el otro día con sus abrazos y besos mientras mirábamos boludeces en youtube y un “sos muy linda”
16 Octubre 2009 en 8:32
como te ganamos al tetris, Carluch, hein?
16 Octubre 2009 en 18:26
Jajaja me quise hacer la canchera con el tetris y tuve que huir como rata!!!! humillada maaaaaal jajaja
17 Octubre 2009 en 0:24
Cuando quieras, la revancha…
16 Octubre 2009 en 14:07
awww
juela, yo si me fui chuco y pensé que era una pareja, que bien que al final era un hijo ^^
saludos!
16 Octubre 2009 en 18:43
era la idea ;)
16 Octubre 2009 en 17:44
qué amorete el nene! yo estoy buscando para quedar embarazada y muero por una nena para comprarle millones de porquerías rosaditas, flores, moñas, volados y corazones; pensando en la desilusión que sería optar por un hombre araña y dejar de lado la barbie…pero estas historias de varones me pueden!
igual, no voy a poder elegir!!!
felicitaciones por el nene
beso
te agregué al face! pero no tengo twitter y no entiendo lo que es!
17 Octubre 2009 en 0:26
está muy bien, nos vemos por el face. (a mi me tuvieron que explicar lo que era twitter y debo reconocer que necesité a un buen maestro !)
18 Octubre 2009 en 7:13
Vera, feliz dia, disfrutalo mucho.
saludos
Menage
19 Octubre 2009 en 16:36
gracias menage!!!!!!!!!!!! que bueno tenerte por acá
20 Octubre 2009 en 3:45
Buenisimo.
Gui
20 Octubre 2009 en 16:52
que bueno que te gustó.
9 Diciembre 2009 en 20:40
Que no daría yo por un “Juan” que me hiciera esos planteos.
Pero mi malasuerteserial no pasa por encontrar al hombre adecuado, sinó por tener un “Juan” alguna vez en nuestras vidas.
La vida no es perfecta.. sabélo
:-)
9 Diciembre 2009 en 22:04
También lo se, Mary. Igual, la esperanza es lo último que se pierde y todo, finalmente, llega. Suerte en tu búsqueda
9 Diciembre 2009 en 22:24
No no.. la esperanza no se pierde jamás.
Anoche justamente soñé una cosa loquíiiisima, donde las FIV´s se hacían en latones gigantes, y los “fetos” que implantaban a la futura madre, eran como pescaditos medios grandes.
Seguramente, soy un caso de tésis para algún profesional de la psiquis.
Un beso, desde MVD.
10 Diciembre 2009 en 19:47
si te cuento mi sueño de anoche seguramente te sentirías acompañada, Mary. Casos de ateneo, eso es lo que somos….
un beso a vos, suerte en tu búsqueda
10 Diciembre 2009 en 19:53
jaja!
Estoy tentada de llamar a una ex-amiga terapeuta Gestáltica para que me lo interprete.
Aunque no hay que ser muy brillante para darse cuenta.
Gracias por responderme, y gracias por escribir. Seguramente ya notaste que estuve dos días casi enteros leyendo tu blog y el de tus amigas.
De trabajar.. mejor no hablemos :)
10 Diciembre 2009 en 19:58
estoy igual. Pero hoy me lo merezco :)
gracias por estar
20 Marzo 2010 en 20:34
Qué fuerte!! Aun no pienso en esto de los hijos. Pero creo que este escrito evidencia lo que es el amor filial, que puede ser el único real que existe.
Es la primera vez que entro a tu blog, y me encanta!!! :)
21 Marzo 2010 en 2:39
que bueno que te gustó Naty! Bienvenida!
21 Marzo 2010 en 2:45
[...] Juan se enamoró en la escuela y no tuvo siquiera la delicadeza de pedirme permiso. [...]