”La mala suerte no existe. Es algo que nos creemos, una escapatoria. En realidad llamamos infortunio a la conjunción negativa de hechos que no hemos sido capaces de prever” – Chris Amon
Melisa cenó anoche con Ignacio.
Concretaron la cita después de haber sido “presentados” por mail por amigos en común, que decidieron que eran perfectos el uno para el otro.
Como es sabido, rara vez se puede confiar en amigos celestinos. Y lo que pasó anoche entre Meli e Nacho es una prueba más.
En el momento que Melisa subió al auto de Nacho se arrepintió de haberlo hecho:
Con ropa ajustada, pelo con exceso de gel y anteojos negros en plena noche, él se creía el rey del mundo. Ella, por el contrario, sintió el momento exacto en el cual su líbido se tomaba vacaciones.
Todavía no habían llegado al bistró a dónde iban a cenar cuando Nacho mencionó que su novia anterior lo había dejado una vez en la que él había “perdido la paciencia” y le había pegado. Según él, no había tenido otra opción. Melisa entonces tuvo miedo, además de ganas de vomitar.
Con poco tacto, Nacho le propuso saltearse la cena y pasar “directo a la acción”, relamiéndose. Melisa aprovechó para sugerir otro lugar “más rápido” para cenar, con la clara intención de librarse de él lo antes posible: una pizzería de barrio con romántica y llena de gente, con un sinfín de televisores transmitiendo fútbol en vivo.
Esto hubiese sido un buen plan para no incentivar ningún espíritu romántico, si no fuera que, una vez que la comida llegó a la mesa, la luz se cortó. Y fue en cuestión de segundos que aparecieron mozos con candelabros, transformando el sitio en un ambiente propicio para confesiones, declaraciones y serenatas.
De cualquier manera, eso no ocurrió. Nacho hablaba con la boca llena a los gritos, mientras se limpiaba las manos en sus jeans chupines. Su risa era estrepitosa y sus modales incomodaban a todos los que estaban en el lugar. Melisa esgrimía excusas para irse del lugar, que eran refutadas e imposibilitadas por Nacho, una tras otra.
Cuando terminaron la cena, Melisa intentó zafarse de la propuesta de Ignacio de ir a “tomar un FeCa a otro lado” diciéndole que tenía migraña. Y lo único que logró es que él insistiera fuertemente en llevarla a su casa, entonces.
Un poco borracho, apenas estuvo en el auto se abalanzó sobre ella, en busca de un beso que premiara el tiempo y el esfuerzo.
Melisa sacó fuerzas de donde no tenía, luchó por su libertad, manoteó la puerta, bajó del auto y salió corriendo lo más rápido que pudo

28 comentarios
24 Septiembre 2009 en 16:48
Hasta cuando vamos a seguir con esa mentira del no sos vos, soy yo. Siempre sos vos, sos vos quien se desubica, sos vos quien no me ofrece lo que necesito, sos vos quien no me hace feliz. Con respecto a la cita, se tendria que haber bajado en cuanto se dio cuenta que no era para ella, que la intencion del flaco era distinta a lo que ella esperaba. Desafortunadamente estos ejemplares abundan pero aprendieron a detectarlos y a salir huyendo
24 Septiembre 2009 en 18:23
Siempre sos vos? Siempre soy yo?
Para mi no es una cuestión de culpas.
Solo es una excusa berreta…
24 Septiembre 2009 en 19:19
eso es cierto, igual creo que es una mentira para no dañar al otro como si eso sirviera de algo
24 Septiembre 2009 en 16:50
“su novia anterior lo había dejado una vez en la que él había “perdido la paciencia” y le había pegado. Según él, no había tenido otra opción. Melisa entonces tuvo miedo, además de ganas de vomitar.”
noo!!!!, con amigos celestinos asi quién necesita enemigos?
por suerte ella pudo escapar!!
24 Septiembre 2009 en 18:55
Si, al final, dentro de la mala suerte, tuvo buena, no????
24 Septiembre 2009 en 19:45
Me encanto esta frase!!!
”La mala suerte no existe. Es algo que nos creemos, una escapatoria. En realidad llamamos infortunio a la conjunción negativa de hechos que no hemos sido capaces de prever” – Chris Amon
sigo almorzando mi milanesa…
Salu2
24 Septiembre 2009 en 20:13
que le aproveche ! ;)
25 Septiembre 2009 en 0:05
No quiero ofender con esta pregunta, pero … Esto paso de verdad o es una historia totalmente exagerada ?? O una combinacion de defectos de varios hombres reunidos en uno solo para poder resumir varias historias en una sola ??? Yo no puedo creer que exista un error de la naturaleza de estas caracteristicas, y si existe, no entiendo como se desenvolvio socialmente como para llegar a tener amigos y mucho menos para comprarse un auto.
25 Septiembre 2009 en 1:27
Pasó de verdad. Aunque creo que entiendo la pregunta. Porque es como too much, todo junto…
25 Septiembre 2009 en 1:31
Si si , parece el guion de una pelicula que se podria llamar ” como perder a una mujer en 10 minutos “
25 Septiembre 2009 en 1:28
… no sabemos si el auto era de él.
25 Septiembre 2009 en 1:24
Uno piensa que eso solo pasa en las películas…
Beso
Gui
25 Septiembre 2009 en 1:27
te sorprendo con mis amigas, no Gui?
25 Septiembre 2009 en 5:20
Mucho. Eso es bueno, porque tema para charlar no falta.
Beso
ps: me encantó tu indicación del blog pelotudo…
25 Septiembre 2009 en 8:52
Vera,
a partir de hoy (luego de leer durante toda la tarde el blog desde sus comienzos) tengo el agrado de decirte a las 2am que tenés un lector nuevo.
Te lei, lei comments, ya casi que conozco a la familia entera de lepasoaunaamiga, me sentí muy identificado con muchas de las teorias, muy indignado con muchos de los comportamientos relatados y quedé con muchas ganas de seguir leyendo.
Besos!
25 Septiembre 2009 en 18:46
Super super bienvenido!
me quedé emocionada! Voy a chequear yo TU blog, ahora !
25 Septiembre 2009 en 21:42
lo unico que puedo decir es….. que horrorrrrrrrrrrr!!!!!!!!
25 Septiembre 2009 en 23:38
vos viste, malu?
25 Septiembre 2009 en 22:33
¿Que no existe este tipo de ejemplar? Ladies, esta clase de tunante existe y es detestado aún por hombres. Lo imagino vistiéndose con los pinzados Angelo Paolo sobre el calzoncillo con trompita, y engominándose al son grasiento del Paz Martínez, saliendo ganador de su casa, en su auto tuneado, que compró con parte de la jubilación que le expropió a la madre, con la que vive. De camino, no deja de piropear chicas por la calle, pues de antemano se siente un ganador. Y luego su charla, vociferando sobre su glorias mediocres -a éste ni siquiera le gusta el fútbol-, engalanado en su estulticia.
Si amigas, este tipo de simio cae mal aún a los hombres, pues desprestigia a aquellos decentes que aún quedan.
La única duda es, la celestina ¿no conocía la calaña en el vestir del tal Nacho?
25 Septiembre 2009 en 23:37
Por eso digo, Martín… a veces es peor el remedio que la enfermedad. Y con algunos amigos, ¿quién necesita enemigos?
25 Septiembre 2009 en 23:39
me dio mucho asco, tu descripción. Especialmente porque en mi cabeza tiene nombre y apellido.
26 Septiembre 2009 en 0:05
Mil disculpas si causé desagrado, no era mi intención. Solo quería agregar a la caracterización de un tipo de personaje que también los hombres rechazamos y de hecho, a veces nos cuesta creer que las mujeres les den bola. En cierto aspecto, son ganadores que nos miran a los peatones que no nos producimos como ineptos.
26 Septiembre 2009 en 1:20
Estuviste bien!!
de hecho, tenés buenas cualidades de escritor ;)
26 Septiembre 2009 en 3:02
No no no no y no. Me niego a creer q todavia existen tipos asi! Por favorrrrrrr, q alguien haga justicia cual superheroes y los desaparezca de la faz de la tierra! Vera, decime q esta historia es solo producto de tu imaginacion y no halgo q en realidad pasó!
Pobre Meli, quien le devuelve tan preciado tiempo perdido……
Besos
26 Septiembre 2009 en 4:29
Sil, lamentablemente la historia es cierta. Y el problema es, que cuanto más profundizás, más aparecen estas anécdotas que parecen difíciles de creer, pero que son ciertas…
27 Septiembre 2009 en 4:50
Ah que Nacho, leyó el manual de cómo ser el perfecto patán, o quizás deba escribirlo, aunque seguro lo titulará “cómo ser un gran conquistador”. El mundo de los soberbios es tan pequeño que sólo cabe una sola persona. Interesante escrito.
27 Septiembre 2009 en 20:40
hola Veraaa! te debía la visita, admito que me colgué, y me encontré con este cambio de “decorado”, pero por supuesto con la misma esencia. Cuántas veces hemos sido víctimas del famoso “tengo un amigo para vos…”. Yo recuerdo el primero mío; fue en la secundaria, un amigo me dice “Tengo un amigo para presentarte que tiene toda la facha, todas muertas por él, no te vas a arrepentir”. A todo esto, comentarios de mis compañeras de colegio y allegadas me hablaban bien de él. Tenía larga cola de pretendientes en su haber. Cuando lo conocí casi muero. No era en absoluto mi tipo. Me resultó una persona oscura, que no sabía expresarse, sin emociones, sin adolescencia. Un horror. Obviamente, como estaba acostumbrado a gustar, cuando le corté el mambo el flaco me volvió loca. Por suerte luego de varios intentos pude sacármelo de encima, tras el famoso “no sos vos, soy yo”…pero hasta mi amigo me terminó calificando de histérica. Yo no le exigí que me lo presente; él lo candidateó. Entiendo la situación de querer borrarte del mundo, que todo pase lo más rápido posible y no querer volver a cruzártelo en tu vida. Un beso!
28 Septiembre 2009 en 23:03
que bueno que volviste, Vale! ;)