“Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad” Jean Paul Sartre
Ana cumplía cuatro años y lo estaban celebrando con todo: Tortas varias, globos, piñatas, cotillón y demases.
Ella había esperado ese día con ansias. Todos sus amigos y su numerosa familia se reunirían en la fiesta que la tenía como protagonista.
Además, su mamá le había prometido una sorpresa especial.
Y… ¡Que gran sorpresa!
Para jugar con ella y sus invitados, Mamá había conseguido que se hiciera presente en el agasajo nada más ni nada menos que la mismísima Mujer Maravilla.
Alta, morocha, poderosísima, WonderWoman era para Anita el summun de la gloria.
¡Directo desde la tele en blanco y negro, en donde la veía a diario combatir el mal, a su propia fiesta!
La animadora organizó juegos, repartió premios y besos a montones. Fue una tarde inolvidable aunque, como todo en la vida, supo llegar a su fin.
WonderWoman tuvo que irse.
Anita lloró desconsoladamente cuando percibió que su nueva amiga ya no estaba. Con la intención de calmarla, Maxi, un invitado de la fiesta, apenas mayor que la propia nena, le aseguró:
“No te preocupes, Ani. La mismísima Mujer Maravilla me confió en secreto que hoy a la noche viene a buscarte en su avión. Van a pasear juntas toda la noche. Le encanta ser tu amiga”
¿Cómo no confiar en que el sueño se volvería realidad?
Ana no durmió esa noche, esperanzada al principio, frustrada y triste después.
A pesar del consuelo de su mamá, que le explicó hasta cansarse que ningún avión, por más invisible que fuera, iba a acercarse a su ventana.
A pesar de la explicación racional de Papá, que hora tras hora deshizo el mito de los disfraces y explicó incontables veces las diferencias entre un personaje de comic y una triste animadora de fiestas infantiles.
No hubo caso. Ana esperó.
Hasta que llegó el día y tomó una decisión.
No volvería a confiar en Maxi.
Ni en ningún hombre. Nunca, nunca, nunca más.

Pobre Ana! Y pobre Maxi que no sabía un pomo de pedagogía!
La frase de Sartre es excelente, no confundir desencanto con verdad. Voy a ver si me sale!
a mi no me sale. Pero la frase es sabia.
Lo mismo digo. Ojalá pudiera hacer lo que dice Sartre, pero me es imposible.
Sobre Ana, en parte hace bien en no creerle a ningún hombre ejejej Igual cuando alguien merece ser digno de confianza poco a poco se lo va ganando…
Besos
jejeje, ese tipo de cosas que nunca se olvidan! Aunque podría limitarlo al chico Maxi nomás. O superarlo definitivamente.
Igual me gustó la historia :P
después de un desencanto antológico, donde el hombre que había prometido frente al altar amarme hasta que la muerte nos separe sin aclararme a que “muerte” se refería, me hizo saber que la “muerte” de la que él hablaba era la de los fuegos artificiales de los primeros tiempos, y que la misma había ocurrido, escasos meses despues de la promesa, en coincidencia con el “nacimimiento” de algo nuevo junto a su secretaria (que cliche!) muchas amigas, me han preguntado en charlas de café: “sofi, es terrible, supongo que nunca confiaras de nuevo en un hombre” y no se si es mi ingenuidad innata o los años de terapia pero mi respuesta siempre es la misma “en ESE hombre no, en todos los demás, sin ninguna duda”
sera que mi apego a los principios del derecho es excesivo pero para mi, todos son inocentes, hasta que se demuestre lo contrario. Anita, con seguridad borraría a Maxi de la lista pero, todos, todos, todos, los hombres… no sera mucho?
Estoy de acuerdo con ese postulado, Sof. Lo mismo le digo a Ana. Toda generalización es mentirosa!
el problema es cuando se te aparecen 4 o 5 max juntos, ahi te quiero ver. Siempre es bueno confiar pero uno como dice muy inteligentemente Lau, camina en la busqueda del equilibrio entre el cinismo y creer otra vez cada vez, como una cuerda delgadisima. Siempre discrepo en este punto con la gente que tuvo “una desilucion” y la gente que tuvo 6. La cantidad, mas allá de que me pueden decir que parte de la responsabilidad es de una misma, mas allá de factores psicológicos, acá la cantidad jode. La vida no? besos
Como siempre estoy de acuerdo con vos Carla…
Yo también estoy de acuerdo. Solo creo que la actitud de Sof es más sana: Puede haber quien te mienta, claro. Pero después de muchos mentirosos puede llegar alguien que realmente esté diciendo la verdad. Y sería una pena ponerlo en la misma bolsa que a todo el resto.
entiendo lo que dicen pero encontrarse con 4 o 5 Maxis seguidos? esto lo digo con el mayor de los cuidados, pero si ese es el caso no habria que revisar un poco como es que los “encontramos” .No creo en la mala suerte serial, jeje, eso ya lo saben ;)
si, por eso aclare lo de la responsabilidad que uno debe asumir en ello.
Yo creo que en ciertos casos lo que más duele y cuesta es perdonarse a una misma. Perdonarse haber creído, o haber sido ingenua, haber depositado demasiadas esperanzas…
“el problema no es que mientas, el problema es que te creo”.
Entonces Ana se da cuenta de que hombres mentirosos puede haber 5, 10 o 100 pero si ella es muy crédula lo será hoy y siempre con todos los que se le crucen (hombres y mujeres).
Pero si no creemos más nos volvemos demasiado cínicas.
Hay que encontrar un equilibrio
saludos!
Que feo es encontrarse con algún Maxi en la vida y perder la confianza en un santiamen.
Un beso, Ara.
El otro día escuché decir a un hombre hermoso (en todos los sentidos posibles) que lo que más lo tiene enamorado de su mujer es la confianza que tiene… en ella misma.
Así que… adivinen en quién hay que confiar primero!!!
Porque Ana decidió no solo desconfiar de todos los hombres, sino de ella en relación con ellos.
opción 1. Maxi, buena voluntad, quiere ayudar, y se equivoca.
Anita, le cree.
opción 2. Maxi HDP, cínico, frío y calculador. Anita le cree.
opción 3 MAXI inexperto, bocón. Anitale cree.
Y siguen los MAXIS y Anitas creyendo.
No importa lo que diga o haga Maxi si Anita SIEMPRE le va a creer como verdad revelada. Estoy seguro que Anita debe tomar recaudos SIEMPRE.
Estoy de acuerdo con vos, Celo. El problema de Anita es haber tomado como “verdad” palabras dichas por alguien que no íba a hacerse cargo de lo que decìa. Igual, es un poco extremista eso de no confiar NUNCA más en nadie, no?
qué interesante sutileza:
“Tomar recaudos” no es lo mismo que “no confiar NUNCA más”, mi querida amiga.
exacto. por eso el link.
si, Carla, me encantó tu link. Pero viste como es Anita la amiga de Verita de extremista… ji
jajajaja si bueno, yo tambien soy un poco asi. En la teoria me encanta el gris pero a veces la pasion me puede mas y soy un gran blanco o un gran negro.
Amo los extremos tambien!!!trato de ser precavida aunque estoy un poco fobica mi estimado Celo. Workin’ on it…’though
Pingback: Twitter Trackbacks for Cuestión de Fe « Le pasó a una amiga [lepasoaunaamiga.wordpress.com] on Topsy.com
aclaro que hablo de mi, porque me interesó cómo usaste el término PASIÓN. Mirá que coincidencia:
- Ceguera Parcial: Es cuando la persona ve con baja visión o no tiene la suficiente capacidad de tener una buena vision y se ven obligados a usar anteojos para tener la vision excelente.
- Ceguera Total o Completa: Es cuando la persona no ve ni siente absolutamente nada, ni siquiera luz ni Flash (resplandor).
Los que nos apasionamos, a veces, nos chocamos mal por no ver!
jajaja “MENCANTO” y debo reconocer que me siento orgullosa de mis pasiones, al igual que de mis amigos apasionados!!! besos!
Celo, Carla
que haría sin ustedes?
me hicieron reir mucho con su ida y vuelta
jajajaja arrancamos con mesura y alzando al cielo el gris y terminamos en una gran exaltación de colores y cieguitos caminando sin medir!! juaaa
No sera mucho, que no confie en un hombre nunca mas! Amigas, tampoco se trata de fometar a las futuras frcasadas en el amor desde tan temprano. Dejenle la adolescencia, la juventud y algunos años mas a ver si aprende por si misma. Es un juicio o más bien un exabrupto?
Pingback: Ana y las fiestas « Le pasó a una amiga
Los niños pueden ser muy crueles, de mayores, lo empeoran
jejej. tal cual Re