“Ningún camino de flores conduce a la gloria” – Jean de la Fontaine
La fecha había llegado: Roberta se casaba esa semana.
Estaba peor que nunca: se la veía infeliz, nerviosa, enojada. Quería casarse con Ernesto, pero no lo amaba. Lo elegía con la mente, pero su corazón y su cuerpo no acompañaban su decisión. Por el contrario: las pocas emociones no reprimidas la cuestionaban, la juzgaban, la despreciaban.
Pero Ro no iba a permitirse ser debil: después de tanto esfuerzo invertido tenía claras su prioridades, tenía confianza en sus elecciones.
Sus amigas solteras le organizamos una despedida convencional de chicas buenas: cenamos con ella, la paseamos disfrazada, la llevamos a bailar.
Y ella se despidió del mundo sexuado con un stripper de 21 años.
El casamiento de del flamante matrimonio Ramos fue una parodia con misa de esponsales.
Y nosotras lloramos, pero no por la emoción, sino por la tristeza.

Pongo en duda que existan “Robertas”. Si existen, son unas bobas!!! Es mucho mejor ser soltera y salir con muchos hombres que estar con uno solo que no te cierra!!! Me parece que es necesário desmitificar el casamiento. Si es lindo, es maravilloso, es tranquilidad… es amor… pero también dá trabajo! Si no estás enamorada, es 1000 vezes mejor alquilar peliculas para ver en casa el viernes por la noche!
No. Es muy importante. Y no tiene nada que ver con el amor. La fiesta de Casamiento es el cumpleaños de 15 de los 30!
Feli. Creeme, le pasó a una amiga… Roberta EXISTE.
No. La fiesta de Casamiento es el cumpleaños de 15 de los 30
Está lleno de Robertas que eligen así por motivos económicos, status social, por no enfrentar la posibilidad de estar consigo mismas, de edad, por baja autoestima y no creer en que pueden encontrar a alguien de quien sí enamorarse..lo más triste es que Roberta es mas común de lo que se cree y que en generaciones anteriores Roberta ni siquiera se daba cuenta de la posibilidad de elegir otro camino.